Skip links

Roscón de Reyes

La OCU ha analizado 12 roscones de reyes de los roscones que se encuentran en las tiendas españolas, y otros ocho procedentes de pastelerías tradicionales. Advierte que no están hechos de la forma tradicional:

  1. No usan mantequilla, como se ha hecho desde siempre, se cambian por aceites y grasas vegetales (de coco, palma o palmiste) “de menor calidad y perjudiciales para la salud cardiovascular”. Cosa ya habitual en la bollería industrial.
  2. El mix del relleno es cambiado por aceites vegetales igualmente, a la que se añade una serie de espesantes y agentes texturizantes.
  3. También puntualiza algo que a mí, personalmente, lleva años fastidiándome,  la masa de los roscones es pesada y relativamente seca, los actuales presentan unas masas más ligeras y esponjosas.
  4. Los roscones de reyes, según  la OCU, se deberían decorar antes de hornear, aunque “algunos” de los roscones estudiados se han decorado después.
  5. También, ha descubierto que “algunos roscones industriales” se elaboran y congelan para luego irlos descongelando, en este proceso, la almendra se ablanda y pierde su sabor.
  6. Se cambian las frutas escarchadas por trozos de calabaza y láminas de vivos colores artificiales, que son mucho más baratas.

¿ROSCONES DE PASTELERÍA O DE SUPERMERCADO?

Con todo esto llegamos a la misma conclusión de siempre. Debemos ser selectivos a la hora de ingerir calorías: Procurar, que sean de alta calidad, disfrutar el máximo de sabor, y que no agreda a nuestro colesterol, aunque para ello debamos pagar un precio más elevado, ya que el roscón de pastelería, se mueve entre los 41 y los 63 euros por kilo, frente a los 10-25 euros de los de supermercado.

De hecho, la organización incide en que las masas de los roscones de pastelería se aproximan más a la masa tradicional, mientras que en los industriales la masa recuerda más a las de otros productos de bollería.

Por decir algo positivo del roscón de reyes, ya que está claro que nos lo vamos a comer “si o si” os diré que el contenido medio de grasa es del 12 por ciento, bastante menos que el l de otros productos de bollería industrial, como los croissants (17 por ciento de grasa), los bizcochos de leche (20 por ciento), los ‘donuts’ (25 por ciento) o las ensaimadas (30 por ciento). No obstante, el total de grasa del roscón se eleva al 20 por ciento, cuando este lleva relleno.

Dicho todo esto, Diesalud os pide que actuéis en consecuencia, y que pase lo que pase, la semana que viene yo os estaré esperando con todo mi cariño!!

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies