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La obesidad infantil ¿Genética o malos hábitos?

¿Qué es la obesidad Infantil?

Las causas de la obesidad infantil en España, para mí, es un tema bastante preocupante.

La OMS define sobrepeso y obesidad, como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud.

Estamos hablan do de un tema multifactorial y con graves repercusiones en la etapa adulta del niño.

Si observamos a niños que presentan un perfil de físico similar a uno de sus progenitores,  yo me pregunto: ¿El niño es víctima de una determinada constitución genética, o simplemente le han educado en un estilo de vida poco adecuado y que sus padres padres practican: Sedentarismo, comidas rápidas cargadas de grasas trans, azúcar y sal?

Difícil contestar a estas preguntas, ya que nunca podremos hacer esa prueba. Los niños se crían en el contexto familiar y social en el que nacen.

Causas de la obesidad infantil y el sobrepeso

  • A nivel económico

Los costes de bajas laborales, consultas y tratamientos de enfermedades asociadas a la obesidad, suponen más del 70 % del presupuesto anual de salud, según nos informa  “Infociencia”, Revista española de Economía y Salud.

  • A nivel psicológico 

La obesidad hace que el individuó tenga baja autoestima y se sienta estigmatizado por una sociedad que cada vez se mueve  más, por un irracional culto al cuerpo.

Rara vez las personas con sobrepeso u obesidad se mueven por la necesidad de alcanzar una buena calidad de vida a través de una alimentación sana y equilibrada.

Por lo tanto,  la obesidad infantil en España se ha convertido en un problema no sólo para quien  la padece, sino para la sociedad en general, y que cada comunidad debe contribuir dentro de sus posibilidades a medrar esta pandemia.

¿Sociológicamente, cuáles son las causas la obesidad infantil en España?

  1. La incorporación a la dieta diaria de comida rápida, precocinados y bollería industrial, con un alto aporte calórico y grasas de baja calidad.
  2. La inactividad física de los niños que pasan horas y horas jugando con las videoconsolas o frente al televisor.
  3. Los niños comen cada vez mas en comedores escolares cuyos menús dejan mucho que desear, ya que no están planteados por profesionales de la alimentación y la dietética.
  4. Una sociedad obesogénica y enferma que pone la alimentación en el objetivo de su diversión.
  5. Falta de infamación veraz y contrastada con profesionales de los aportes calóricos y las necesidades nutricionales de los niños.

¿Qué podemos hacer para cambiar nuestros hábitos alimentarios?

Concienciar a los padres para que den ejemplo optando  por una dieta sana y equilibrada, con abundancia de  fruta y verdura fresca,  lácteos, cereales, legumbres y proteínas de alto valor biológico.

Implicar a colegios y educadores

Para  que colaboren con personal especializados, dietistas y nutricionistas para que por medio de la realización de talleres, charlas y trabajos escolares informen y promocionen los beneficios de la dieta mediterránea y las ventajas que en el futuro le aportará una dieta sana y equilibrada.

Una buena presentación

Jugar con los colores y las formas, para que les resulte atractivo.

Tener en cuenta las raciones

Las cantidades han de ser adecuadas  para cada edad y el apetito normal del niño, evitando que una ración excesiva le desmotive a probarla.

Respetar los horarios

Los niños se distraen con facilidad si la comida no está lista a su hora, picará o tomará una golosina, seguirá  jugando y se olvidará de la comida, lo que hará que no tenga buena predisposición cuando se le invite a la mesa.

Coherencia

Toda la familia come igual, los adultos deben ser el ejemplo a seguir.

Mi sueño se verá realizado cuando no exista esa dicotomía alimenticia entre comer bien o comer mal. Me gustaría que siempre que hablemos de comer, quede implícito que nos referimos a alimentarnos de una forma adecuada y equilibrada, coherente con nuestra edad, nuestro estado de salud y nuestro estilo de vida.

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